15 de diciembre de 2009

Cosas...

Me pongo a escribir y termino navegando entre Avatares, civilizaciones orwelianas, realidades distópicas y vayaustéasaber que más... Me pongo a escribir por semiobligación y uno acaba pensando que lo que le entretiene está relacionado con lo que tiene que hacer. Y puede que sí. Y puede que no. El caso es que estoy que me caigo y escribo por costumbre. Por acostumbrarme a escribir. Por hacer algo en lo que mi cuerpo serrano dice que "tururú chispún, chispún" y cae agarrotado por el sueño.

Entretanto, pienso en escribir sobre la búsqueda de empleo en internet en un post que titularé: "¿Cómo, cuando y por qué debe uno pensar en el suicidio asistido?"

Y sí, ahora sí...

11 de diciembre de 2009

Parece que fue ayer...

Es ver unas piedras y allá que va el ser humano a tropezarse. Directo. Sin preguntar. Pongamos por caso que hace unos días a un tipo que se llama Diego le joden la vida en una tarde por un error policial y unos cientos de noticias. Pongamos que todo el mundo recula, entona el "¡Oh, por dios, Deontología Profesional!" y punto. (En realidad, antes del punto habría que remarcar como todos se echaron la mierda encima pero ninguno reconoció su labor en el linchamiento). 
Días después, con la capacidad mental del tal Diego aún en un psicólogo van y sueltan a Samuel, un tipo que, al parecer, tuvo en su momento la afición (malsana) de enterrar el cadaver de una joven sevillana. Una joya, un prenda; digo yo. Pero es que lo digo yo: a título individual y personal. No sé si es verdad. No tengo ni puta idea de si el tipo este hizo lo que unos tipos dicen que le hizo a una tipa. No lo se. Pero sobre todo lo que no hago es poner una foto del chavalote saliendo en libertad condicional. Porque lo va a ver todo hijo de vecino y aún no se sabe si es o no es culpable. Porque la justicia está (o debería estar) muy por encima de linchamientos públicos y justicias tomadas por la mano invisible de Adam Smith.
Y con esto y un bizcocho...

La frase del día.

"Quizá puedas animar al tigre en la ducha por la mañana; eso eliminaría la necesidad de calcetines... Pero el día es largo y masturbarse es divertido..."
Andy Botwin. 
Weeds.


10 de diciembre de 2009

21 días fumando porros.

Me retiene la atención "21 días fumando porros". Me atrapa, que dicen los porreros. Está ahora Samantha Villar con una familia americana (cuatro americanos, cuatro) que fuman como unos condenados. Familiares entre sí, pero condenados al fin y al cabo.
Y sigue el asunto con un "gurú" de la marihuana al que visita todo quisque para fumar con él. 42 años consumiendo como un reloj y ahí lo tienes: con unas rastas hasta el tobillo y una versión sobre la sacralidad de María.
Ahora, Samantha, se ha pillado con el gurú un "morao" de cuidado y se ha quedado muerta.

(Inciso: La banda sonora, casualmente, tiene mucho de Calamaro y Andy Chango). 


Apago la tele. La cosa se terminaba con Don Andrés y su Libertad como fin de fiesta y no queda mucho que ver en la caja tonta. Pero Samantha Villar y su reportaje dan de sí. Por que tenian una entrevista a Escohotado donde se echaba de menos una canción y se soltaban varias perlas interesantes. Una era de ella después de perpetrar la entrevista en la que argumentaba, con lógica, que seguro que nadie, ni el propio Escohotado (¡Oh dioses!) se fumaría un mai para trabajar. Y esa es una idea lógica.
La otra era un diálogo entre ambos tal que así: 


Escohotado: "¿Quiere fumarse un porrito de los mios?"
Samantha: "¿Tiene algo de particular su marihuana."
Escohotado: "Hombre... creo que será mejor que las que hay por ahí." 


Y el tipo, como quien va a por el azucar se va a por los canutos. Como dios manda. Don Escohotado rules. Y en esas que andaban los dos, él con su lucidez depresiva y ella con su paranoia porroide. Luego ella se iba de su casa como quien vuelve en un rato y todos tan amigos. Y ese es uno de los grandes logros del reportaje, que transmite esas cosas buenas que no son malas y esas cosas malas que no son buenas. Porque en el reportaje se la ve a gusto y se la ve jodida. Y muestra los dos lados pero no termina de demonizar algo que no puede ser demonizable.
Y ya. 

18 de noviembre de 2009

El gráfico que todo lo ve...

Llevo un tiempo pensando en cosas de por aquí y cosas de por allá. Se me van los días en pensar en esas cosas de aquí y de allá. Y mientras se me van, leo. Y, claro, leo de lo que pienso. Para formarme una idea, para perder el tiempo. Llamemoslo "x".
Y, hoy he leido esto de Sergio Rodriguez en el "El Catalejo". El hombre se escupe en las manos y con un gráfico muy interesante se marca un texto sobre Ramoncín pero sin hablar de él. Por que Ramoncín está en la sombra de ese gráfico. Es el motivo de ese gráfico. Y eso no lo saben ni Ramoncín ni Jonathan Richards que es el autor del gráfico y además anglosajón. Por que para saber eso hay que pensar en todos los Ramoncines del mundo. En todas las Marias Jimenez con sus apisonadoras disqueras. En todos los Bautistas, mayordomos y cantantes, con sus cuellos almidonados.
Por que el texto de Sergio Rodriguez quiere decir que aquí, el que quiere ganar pasta, la gana. Que si te quieres dar 50 conciertos en un verano, te los das. Pero que es mejor vivir en casa, vendiendo discos y componiendo durante un año once canciones. Y se me está yendo. Se me ha ido. Por que me caliento. Y me pongo tenso, señora, me pongo tenso. 


17 de noviembre de 2009

Dueño y señor...

Pensaba uno en escribir pero se dio cuenta de que ya estaba escrito.

En realidad fue Google, “él”, quien destrozó mis ilusiones de perpetrar un texto que ya tenía en la cabeza. Por que “Google”, él, destroza muchas ilusiones al cabo del día. Revienta pasiones. Destroza el ánimo. Es como el amor, en blanco y simple.

Y habrá quien diga: “¿Y sus ventajas?”, como esa señora del fondo. Y sí, señora, sí, las tiene. Muchas. Y más de una y más de dos. Pero a mi me ha jodido un texto. Porque yo, hace unos años, ponle 10, si hubiera querido escribir un texto sobre “Michael Blomqvist” y la crisis, además de ser un visionario, hubiera hecho algo curioso. Mejor o peor, pero mio. Ahora, cuando mi (relativa) creatividad se desborda y me da por buscar alguna cosilla en “Google” veo que ya lo ha escrito alguien. Carlos Salas, para ser exactos. Porque para ser justos habría que decir que él lo escribió en enero del 2009, y a mi se me ha ocurrido hoy. Eso, como es lógico, dice mucho de Carlos Salas. Del resto, es mejor no hablar, más que otra cosa porque ya lo habrá hablado alguien. Ya sea en el “Google” como en la tierra.

9 de septiembre de 2009

¿Cómo llegaste hasta aquí?

Hay sol. Hay calle y hay curriculum. La vida es distinta cuando preparas un curriculum. La vida es diferente cuando sabes que lo que hay que hacer es demostrar lo realizado. Volver al trabajo y mascullar entre dientes que ya toca. Que es el momento.
La vida, una Doña Erreque Erre cualquiera, te demuestra que dejar de currar para mejorar es complicado. Que cuesta, coño.
Pero el caso es que vuelvo al blog por que lo he puesto en el curriculum. En el curriculum 2.0. Y pongo esto para que parezca que lo actualizo. En realidad, llevo meses sin hacerlo. Radio Nacional me ha absorbido. Radio Nacional y la inquietud. Radio Nacional, la inquietud y la falta de tiempo. Pero me gusta escribir. Y, antes, allá en el rancho grande, lo hacía amenudo en el blog o en otros sitios extraños y perdidos por la maraña en red. Y lo volveré a hacer.
Cuando recupere el timón.

28 de marzo de 2009

Ahora, ayer y hoy...

Ahora: Escribo a oscuras. Me he "mini" sumado al apagón con una oscuridad eléctrica total. La batería de mi ordendor ayuda a estas letras. Y no encuentro el mechero. Lo de estar sin luz es una cosa de esas jodidas. Se subsana a base de velas de colorines y de olorazos que le dan a la casa un aire de yuyu y beso. Mientras escribo pienso en mashups y escucho El Postre, de Radio 3. Proximo destino de ese becario que de vez en cuando escribe por acá. Mientras pienso en mushups y escucho El Postre, veo en internet quién se ha sumado a la inciativa ecológica en la red. Así, en plan rápido... -El País, ha colocado una edición menos luminosa de la página web que se supone reducirá la energía empleada, también se supone que durará una hora. -El Mundo, ha puesto una muy efectista pantallita, durante tres minutos. En negro, no se puede ver la web pero queda en plan solidario. Durante tres minutos, eso sí. La opinión rápida también es que, que las páginas web se sumen al apagón es tan incoherente y estúpido que no lo entiendo. La idea de El País tiene su punto, si es que de verdad reduce el consumo pero lo de El Mundo... no tiene nombre. Sigo sin encontrar el mechero. Ayer: Plaza de Lavapiés a oscuras. Apagón, pero más que solidario... accidental. Gente sentada, bebiendo. Sonido de risas, de charla, de verano. Se nos cae una litrona. Hay más. Mucha risa, mucha gente pidiendo papel y grandes chistes cortos y absurdos. Hoy: Fiesta multitudinaria de multitudes de gente que no conozco. El bar se llama "Mi madre era una grupi" y solo por el nombre merece escribirlo. Tengo unas ganas locas, oyes, pero se me ha ido el sol toda la tarde y no ha habido Retiro. Cachis en la mar...

27 de marzo de 2009

Fin de la primera parte.

Son las cuatro y pico de la tarde. Hace sol hasta en mi casa. Las ventanas están abiertas. Es viernes y suena Pereza. Porque me apetece. En unos minutos me piro, vampiro, al Congreso de los diputados a entrever en el techo los tiros de Tejero. Los disparos que apuntalaron la democracia. Es curioso el caracter nuestro, el español, que necesita de cuatro tiros y un "¡¡Se sienten, coño!!", para poner orden. Tejero era un democrata olvidadizo que se creyó golpista. También era un incompetente, lo que ayudo aún más a apuntalar a la democracia. Dejando a Tejero y sus cuatro tiros, el caso es que suena Pereza, que estoy hiperactivo y locuaz y ya hablo hasta solo. Me dice la Saritisima que qué me pasa. Pues que estoy contento, leñe. Que el sol y el buen tiempo me alegran la vida... que he terminado el primer periodo de prácticas con un buen sabor de boca... que me apetece charlita tranquila en una terraza y sonrisas tontas en una cama. Eso luego. Mientras, repaso que me ha encantado despedirme de la gente de R5. No tengo ni idea de lo que pensarán de nosotros. Del trabajo realizado. No lo sé. Pero creo que ha estado bien y han sido tan amables que da pena irse. Aún así, unos bollos ricos ricos han amenizado una mañana que se ha previsto tranquila. Sólo un fallo... falto la Mamma, Ana Rosa, la más grande entre las grandes... y me quiero despedir de ella por que se merece lo inmerecible. Con gente así, con todos, da gusto, leñe. Y ahora, además de Pereza sale un humo muy rico aquí a mi vera. Es viernes...

26 de marzo de 2009

Lo bonito y lo triste. El espacio y el tiempo...

La vida tiene razones que ni la vida entiende. El asunto consiste en querer algo para no querer nada. El asunto consiste en creer que piensas en algo y que, de repente, tu propia cabeza te lleve a otro punto sin darte cuenta de ello. Llamelo delirio, llamelo pensamiento paralelo. Y eso, que escuchaba yo a Calamaro y a su Malena, que canta el tango y luego puse la tv. La caja tonta me llegó a Supervivientes y eso me llevó a un artículo de Pérez Reverte. Y ahí llegó la idea. Antes, unos dos minutos antes, tenía yo unos pensamientos de esos bonitos y tristes. Por que lo bonito y lo triste suelen ir de la mano, aunque no lo acabemos de aceptar. Aunque no lo queramos reconocer. Eso es la vida... que lo bonito y lo triste se conjugue. Que las conversaciones te alegren y te entristezcan. Por que, y ahora sí, me refiero a lo que nunca me referí. Por que, quizá, uno tenga que hacer una revisión pública y privada de todo lo que pensaba. Y se habló y, a ratos, todo volvió a ser como antes. Como eso que nunca hubo. Eso es lo que logra que algo sea bonito y triste. Es bonito por lo que pudo ser. Es triste por que nunca será. Que no sé lo que hubiera sido pero me jode no poderlo intentar. Y mucho. Uno está en un punto de su vida en el quiere algo que no puede tener. Y no es cuestión de posesión. Es cuestión de que esas cosas no se eligen, que salen y surgen. Que cuando, en estos asuntos, lo ves tan claro, te jode en exceso la situación. Pero hay que, de nuevo, joderse. Es un joderse fino y, de nuevo, bonito por que los dramas solo existen en los textos. Y vuelvo a la vida, en general y en particular, por que esa es la gracia de todo este asunto. Si no, todo sería aburrido. Es la sal tonta y la gorda. Que podría haber improvisado, que podría haber sido un cabrón pero entonces no sería yo. Y eso tampoco hay que perderlo. El yo, ese ser que es uno, es lo que provoca que todo esto pase. Perogrulladas. Y me sonrío cuando me viene a la cabeza un espacio tiempo similar, parecido... igual. Sería hace tres o cuatro años, en unas 7 de la mañana amanecidas y cantadas. Yo escribía, borracho y dolido, en este mismo portatil un post que no vería nunca la luz. Tiempo después vi lágrimas asomando cuando alguien lo leyó. La situación era igual. El texto no.

25 de marzo de 2009

Diario de un becario. Días 25 y 26.

Parada en boxes. Ayer tuve noche temática y no hubo post. Sí, rompí conmigo mismo una sana tradición pero mira... Y hoy, me siento con mi amiga la pereza rodeándome el cuellito y yo le digo no y ella me dices sí. Una discusión tonta, como el día. Y en esas que me piré una clasecita por el sol y el buen tiempo. Que el día estuvo tranquilo, again y again. Quedan dos días en los boletos y bye bye my darling... luego El Postre. Eso es otro rollo, hermano. Y también otro post. Y sigo sin exhorcizar, primo. Y llega el finde...

23 de marzo de 2009

Diario de un becario. Día después del 23 (¿24?)

Mis temores se vieron confirmados, señora. Perdí la cuenta de los días... Se fueron marchando entre reportajes que no acababan, trabajos que no empezaban y cañas que me liaban. Un sin fin de tiempos verbales, tú. El caso es que el becariato ha seguido su rumbo por los mismos caminos por los que circulaba el día 23. Si hay noticias se hace algo, si no... se hace menos. Pura lógica no más... La actualidad es lo que es... aún así, me sigo viendo a ratos en la locución, un sí pero no continuo que no acaba de gustarme. A la vez, me jode no conocer el nivel real de trabajo... el si lo hemos hecho bien o no. Al final preguntaré, pero la sinceridad total no se estila y es una pena. También está el punto de que soy un poquino cansino y que, quizá, necesito a menudo que me digan que lo que hago está bien hecho. Llamalo inseguridad, llamalo inquietud o deseo de trabajo. Vete tú a saber. De lo demás... me gustaría poner en claro un monton de ideas. Las cosas pasan porque sí y últimamente me ocurren demasiadas. Escribirlo ayuda y me apetece. Tarde o temprano caerá un post rocambolesco y extraño, de esos de exhorcizar, de los que sirven para convertir en metáfora todo lo que te pasa. Pero ahora no. Ahora me enfrento a mi dejadez extrema con un trabajo que amenaza con provocarme un trastorno bipolar. Y, el tiempo, ese cabrón avieso, sigue jugando conmigo. Será la primavera pero solo tengo ganas de fiesta... hay que joderse...

11 de marzo de 2009

Diario de un becario. Día 23.

No me da la vida pa´ más. Me pido un picnic en el restaurante, ceno rápido, veo mi nueva (y flamante) lavadora y, en un ratejo, me enfrentaré a las instrucciones e intentaré arreglar el cisco que me montó la otra lavadora, la mala. Pienso en el día y veo que mis predicciones se cumplen. No en todos los aspectos, pero se cumplen. Ayer escribía que hoy hablaría menos que ayer. Clavaico. Día mustio mustio. El cansancio y la humedad reinantes en mi chabola hacen que mi cuerpo se resienta. "Estas mayor", me diría la mi Saritisima. Vive dios, le diría yo. Pero oyes, como un chaval. El caso es que no ha habido para mucho y tengo la cabeza en diversos frentes. Uno, el repor de marras que no acabo con él. Dos, las relaciones sociales en general y su aplicación práctica a la vida real. No entiendo a mucha gente y a otra mucha me gustaría entenderla más. ¿Me explico? No, claro que no, pero de eso se trata. Tengo una sonrisica en el horizonte que me hace gracia y me desconcierta. Y luego está la lavadora.

10 de marzo de 2009

Diario de un becario. Día 22.

Como están las cosas, tia. Que super fuerte. Me vengo tarde de tomar unas cañitas con un profe como dios manda. Esas cosas que hacen unión, que hablan de la profesión y que, además, te permiten echarte unas risas. Son las cosas de la profesión, son las cosas de los becarios. Al final, entre caña y pincho, acabamos preguntando por nuestro futuro, por el de los otros, por la de dios... No hay respuestas para todos, pero la sinceridad y la cabeza de algunos hacen que uno se sienta pequeñito pequeñito. Intelectual y humanamente hablando. Y en esas estamos... En el becariato un día como tantos otros. Hablé menos que ayer y quizá más que mañana. Llega el momento de hacer el repor y no lo acabo de ver claro. Me sigue pudiendo la pereza y la cabecita se me entretiene en llamadas graciosas y alegres que me hacen sonreir. Pd. Mañana, 11-M, un regustillo extraño me recorre el cuerpo. Mañana 11-M estaré en el metro a la misma hora que hace cinco años, cuando yo, en Valladolid, pensaba en los que estaban aquí. Sentiré un escalofrío. Sentiré miedo, rencor y pena. Sentiré que por mucho que todos queramos, ellos se empeñan en que no seamos lo que queremos ser.

9 de marzo de 2009

Diario de un becario. Día 21 y medio.

Ayyyy paaapaa! Llega el lunes y vuelvo al becariato tras un finde tonto tonto. "Tonto tonto", puede ser traducido como "perdido" en lo académico. En lo personal vete tú a saber. En el becariato andamos al no parar. Entre los embolados en los que me meto y el becariato en sí está la cosa entretenida. Sigo, eso sí, parado en los trabajos. Hoy nos preguntaron que si teníamos alguna duda. Una y fundamental... ¿Cómo es usted capaz de mantener cinco conversaciones a la vez y, mientras, escribir? Una risa fue la respuesta. ¡¡Graaaaandeeeeeeee!!

4 de marzo de 2009

Diario de un becario. Dia 20.

Ya no me apetece ni escribir, nen. Me caigo de sueño, me muero muto. El día estuvo un tanto aburrido... Una entrevista me tuvo fuera de los boletos, un pensamiento me tuvo fuera de las clases y la actualidad no dio para nada. Y solita se murió. Mañana no hay becariato por otra entrevista de ese repor con buena pinta en el que ando trajinando. Y mientras, me da el agobio con los trabajos que no acabo de empezar. Y pienso que hay que ponerse las pilas y todas esas cosas. Y quizá es que no doy más de sí... pero no... atravieso fase vaga en lo estudioso. Las prácticas y las clases me comen y luego me puede la pereza. Pero oyes, que lo primero es reconocerlo. Y luego está lo de pasar tanto tiempo allá que no me apetece escribir de allá. Me apetece divagar... Hasta mañanica.

Diario de un becario. Dia 19.

Cada vez somos más. Más paradicos... Y de eso ha ido el día. De gotitas de estres y de trabajo. De hacer notas y notas sobre el paro. De sacar y editar cortes. Ha sido un día muy interesante. Pero no se puede uno despistar. No puede uno ni salir a tomar algo en plan tardío. Al final te da la media noche en la calle y cuando llegas hay que seguir haciendo cositas... Me toca preparar una entrevista y es una entrevista interesante. Vamos, que no lo arreglo en cinco minutos con la wikipedia. Pero no me sale ponerme a hacer cosas. Estoy valdao... y no acabo de ver la cama llegar. Me pongo a currar. Me pongo a ver House. Me pongo a currar. Continúo odiando la red social. Sigo viendo House. Se masca la conjuntivitis.

2 de marzo de 2009

Diario de un becario. Día 18

Hoy era un lunes-lunes. De esos de cerebro lentuzco y rapidez en el ambiente. Todo iba rápido menos yo. Saca un corte y haz un paso. Saco el corte, bloqueo el ordenador y no llego a hacer el paso. Mal. Haz una nota. Hago un breve. Lee. No tengo voz. Bien. De putita madre. Hubo más, y no estuve mal, pero eso ya vale para joder el día. Sobretodo las dos primeras. De la otra, de momento, no tengo culpa. Teníamos, así, entre las manos, la dimisión de Touriño, un accidente en Sierra Nevada, la visita del Corleone ruso y poco más. Estaba bien y yo de lunes. Pero como errores son amores y de eso hay que aprender, pues levantamos la cabecita y miramos al frente. El resto, cosas que ya sabía, críticas buenas y veraces al programa que hicimos. Gestiones para un reportaje, con muy buena pinta, para un programa de salud en el que podemos colaborar y la intención de crear un quesito. Y, oh señor, he vuelto a salir pronto. Ataqué una farmacia e hice de amito de casa. Ahora, reportajes y quesitos nublan mi mirada.

28 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 17.

Cenar gominolas no ayuda. Ayer me dió por cenar un montón de tronkitos y un turbochoc y claro... Como cené gominolas no escribí el blog y me salté el diario del becario. Estaba en las clausulas. El caso es que la noche fue un poco caótica pero divertidísima. Hubo un vaso roto por la emoción de un canto y todo el mundo doblado de la risa en medio de un portal. Hubo también unos vecinos sordos como una tapia por que la que se montó fue gorda y no abrieron ni la boquita. Luego llegaron los clásicos paseos y las colas. Después, una chica botijo otra que empujaba y yo sin enterarme de nada. Un clásico en mi filmografía. Del becariato, lo mismo. Los boletines son un terreno valdío para las anécdotas y las curiosidades. No hay mucho donde rascar. En lo único que me puedo fijar es que sigo cantando como un pipiolillo y me jode una miajina. Y luego,como siempre, está todo lo demás. Hoy ha vuelto a mi movil alguien que no esperaba y estoy feliz como una perdíz. Es sábado y toca más y mejor!!! Que no haya tanta cola. Que me de cuenta de lo que me digan las chicas botijo.

26 de febrero de 2009

Diario de un becario. Dia 16.

Que placer el llegar a casa a las 9. Orgásmico no es la palabra adecuada, pero es la única que me viene a la mente. Quizá sea la influencia de Nuria Roca en mi retina. Quizá. Pero llegar pronto y poderte ir de compritas también está benne. Mi cabeza, ahora mismo, piensa en viernes noche y en un video de un niño que merece un oscar. Antes, pensaba en el becariato como un día tranquilo. La actualidad ha estado muy ñoña y quitando Obama y la maravillosa promesa de dar 200 mil millones de dólares más a su Departamento de Defensa, no ha habido mucho más. He intentado escribir 200 mil millones en número y se me para el cerebro. Procedo al levantamiento del cadaver. Cereales. Cama. ¡¡Vierneeeeees!!

25 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 15.

Ná. Hoy la cosa no ha estado pa ná. Salí, hice lo que tenía que hacer y a otra cosa, mariposa. Los niños que tenían que hablar se comportaron y en unos pocos cortes lo habíamos solucionado. Luego, a sacar los cortes y a comer. Vamos, que ná de ná. Y en clase, más de lo mismo. Al menos, como semos gente maja, las sobremesas son para partirse la caja y dormitar un rato. Y luego (ahora sí, referencia a algo externo) hubo charlita y me quedé contento, aunque podría haber estado hablando horas. Pero bueno, cierro ciclos como quería cerrarlos y todo vuelve a la normalidad. Mañana es jueves, hay examen pero, oh, gloria a dios, ya huele a viernes. ¡¡¡El becario tiene ganas de fiestuki!!!

Diario de un becario. Día 14.

¿Han visto lo bueno que hace en la calle? ¿Se han fijado en la noche tranquila y semiveraniega? ¿Se ha fijado, Sr. Menda Lerenda, en que no tiene un duro? Es más, ¿Ha visto el precio de una caña? Efectivamente. Llega el buen tiempo y servidor ha decidido que va a vivir por encima de sus posibilidades. Que no nos falte de ná. Llegarán las vacas flacas, las oscuras golondrinas y la ausencia de nómina pero hay que disfrutarlo. Hasta que me embarguen. En el becariato, por el contrario, no puedo vivir por encima de mis posibilidades. En cuanto relajas, va el ordenador, te la lía y la jodimos, primo. Y la Señá Actualidad, después de la emoción de ayer no ha traido nada reseñable. Llegó Caamaño y se fue un cohete del que no he vuelto a saber después de que se le jodiera la "cofia". Mañana, me voy de gira. Me mandan de "canutero". Como Cesar, voy, canuteo y vuelvo. Ni edito ni ná. Aburrido, sí, claro que sí, pero por lo menos salgo. Me sean felices.

23 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 13.

Soy como un perrico metido en un garaje. Es tenerme un fin de semana recluido en casa por enfermedad y me vuelvo loco. Es llegar el lunes y subirme por las paredes. Tengo ganas de fiesta. He dicho. Ahí lo dejo, a lunes. Y me pongo Amparanoia y pienso que ya mañana tocan unas cañitas. Y Amparo, retirada la muy perra, me canta con botes y son mientras pienso en qué pasó hoy en el becariato. Y hoy, en el becariato, vivimos un día de esos que uno sueña con que te pille ahí. Fue cortito y con la inexperiencia a cuestas más el hecho de ser los últimos monos (junto con el lemur y el monstruo bícéfalo de la entrada) lo hizo menos interesante. Como estar de turista en medio de la nada. Y fue a las 12 y media que llegó el temita: "El Ministerio de Justicia convoca una rueda de prensa a las 13:00". Y llegaron las apuestas y los rumores varios: "A que dimite", "Ni por el forro", "Quizá sea para decir que qué tal el fin de semana". Servidor, acostumbrado a esta democracia nuestra, esta democracia mia, optaba por la última opción como la más posible. España se ha hecho a base de poltronas con pegamento, de cargos sempiternos y morros de asfalto. La cultura de la dimisión es, en esta piel de ciervo, un término etereo y deshonroso. Dimitir es de cobardes. Es muy de bar. De mantenerte en tu posición sea cual sea la discusión. Tú, madridista y cañí, defiendes a Raúl aunque un día lo pongan amputado de piernas para bajo. Con dos cojones. Y por eso me extrañaba la dimisión, por que la política española, esa engañifa bipartidista que nos d por debate la riña y el odio no entiende de honradez, no entiende de estado y no entiende de la gente. No nos entienden pero es que a nosotros nos da igual. Y vuelvo al redil y llegaron las 13:00 y apareció la locura, las prisas, los nervios y la de dios es uno y trino. Se montó parda pero fui feliz al verlo. Las palabras entrecortadas, las miradas, las filtraciones y las risillas de todos. Perfecto, pues no. No fue perfecto pero estaba allí. Me vale. Y luego, en mi parte, trabajé lo que pude. Activo como una mona y con ganas de hacer cosas. Mañana más.

20 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 12.

Sigo moribundo... Abandono pronto las clases por cansancio vital, por enfermedad y porque me sacan un tema que comenzaba a dar por zanjado y me toca mucho los cojones. Servidor, en plena revisión, ha estado solo en el becariato y ni tan mal. De todo un poquito, como en botica... Que si un atentado en Pakistán, que si un narcotraficante gallego pal trullo, o el alcalde de Carbajosa de la Sagrada diciendo gilipolleces... ¿Interesante? No, señora, claro que no. Y menos mientras cada vez que toses tienes que recoger los pulmones del suelo y volverlos a colocar (no es facil, no). Pero aprendes a editar, a escribir y luego locutas. Y con eso me doy por contento por el momento. De lo de locutar mejor ni hablar por que hoy con la voz que tenía era como que de coña. Servidor, que eso de las voces lo lleva muy dentro se lo comentó al cheriff. "Que casi mejor que no entro, que mira que voz". "Pa´ dentro". Pues eso. Y ya. Me propongo unos carnavales de reposo, reflexión y lectura. En ese tiempo, haré o no haré algo que tenía pensado no hacer.

19 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 11.

Como un reloj, el diario de un becario. Como ayer no fui, aparece hoy en mi cabeza llena de dolor y malestar. Voy sacando conclusiones y deduzco que el fin de semana más el concierto de oasis han provocado que, ahora mismo, esté dialogando de tú a tú con la gripe y/o/u el malestar general. Y así me presenté en el becariato... con fiebre y pensando en como serán las alucinaciones de la fiebre. Como no tengo termómetro no se la temperatura así que... la ignorancia, como siempre, ayuda. De 9 a 14 me dejé llevar por los medicamentos y el incendio de una casa en Miranda de Ebro. Discutimos, entre nosotros, el sentido de poner la nacionalidad de un sujeto en una noticia y todos pensábamos lo mismo. No hace falta. ¿Para qué? Pensamos lo mismo pero acabamos poniéndolo. Ya sea por mandato, ya sea por que sí. Son esos pequeños misterios del periodismo que uno no acaba de entender. Como los de la vida, que tampoco los pilla, ni los de la gripe que son inexcrutables y jodidos. Me tumbo. Descanso. Sueño. Mañana más y con más fuerza y seguridad.

17 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 10.

Dia tranqui en el becariato, tio. El lio que me consume, el programa de mañana, me ha tenido ocupado todo el día. Que si cortes, que si llamadas, que si producción y que si leerse el libro del invitado (240 páginas) en un día. Y en esas andamos. Se me van ocurriendo cositas y las voy añadiendo. Va quedando bien y creo que al final todo dependerá de los putos nervios. De esas cosas que yo no gasto en nada menos en esto. El trabajo está hecho, la gente ha trabajado bien aunque siempre andemos en el último momento, pero creo que es un gaje de la profesión que queremos tener. Por eso, lo que digo, que un día tranquilo en lo becarial y ajetreado en lo demás. Y luego, como siempre, está el factor externo. Ese factor es mi ausencia de voz. Estoy jodido y no tengo la voz que debería tener (la de un querubín rubio y castrado de unos 12 años). Tirando mis principios a la basura he recurrido a las drogas. En primer lugar acudí al dealer habitual para las dolencias bucales y luego ya, a última hora, entré en una farmacia con las orejas gachas y, al no acordarme de lo que me daba mi camello (porque camella no vale, ¿no?), pedí bucometasana. Y de la fiebre y las tiritonas ni hablamos: ¡¡gripeeeeeeeeeeee!! Ahora, armado con una pastilla, cual bakalaero loco, me enfrento al guión. Que sea lo que San Bobby Deglané quiera.

16 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 9.

Seguro que hay algún proverbio chino y mandarín que diga que los excesos se pagan, pero con prosa bonita y rebuscada. Servidor, está pagando con creces un fin de semana movidito como hacía tiempo que no tenía. Salí con americanita y dio tanto juego que dudo si quemarla o hacerle una estatua. Y así, me voy quitando viejos vicios y vuelvo a Vetusta Morla, que ya me vuelve a gustar. Estoy enfermito, pues, con gripe y tal, en una semana en la que debería estar dando brincos de alegría y preparándolo todo. Tengo un programa que hacer y tengo un invitado de lujo. Como decía el otro día... la puedo cagar con todo el equipo. Pero bueno... tiempo habrá de hablar del programa. De momento, en el becariato me he quedado solico porque mi compi de actualidad se ha puesto malete. Así, el enfermo que soy se ha comido una mañana entre tranquila y atacada, entre productiva y más productiva aún. Me han salido las cositas pero me he visto un poco lento en un "paso" que he tenido que hacer. Podría decir que es culpa del ordenador (que también), pero podría haberlo hecho mucho más rápido. Y las noticias, que son muchas y variadas, me han llevado a niños y inmigrantes a los que la muerte les unía en un silencio doloroso, a las elecciones (cansinas) del País Vasco y Galicia, a Chavez y su "mandato para siempre" (en este punto pido apoyo... ¿alguien me puede dar una buena y "neutral" visión de lo de Chavez?), vamos... al clásico pack informativo consistente en muertos, política y más política. Nunca he estado tan informado y, a la vez, tan desinformado. ¿Se me entiende? Y ya, que me extiendo y quiero trabajar. Que me dan las mil y se me va la cabeza entre noches, fiestas y lo falsos que podemos llegar a ser pero... como decía Calamaro...

13 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 8.

Como decíamos ayer, estoy muerto, moribundo y con los ojos inyectados en sangre. La de ayer fue tan bestia que no me la creo ni yo. Hubo un conciertazo que me hizo saltar las lágrimas cuando Noel, guitarra en mano, tocó "Don´t look back in anger". Y me hizo saltar como un loco emocionado al escuchar "I am the Walrus" de The Beatles como colofón a un concierto del copón. Luego hubo policía nacional, copas, bote, la clásica charlita sobre anéjdotas del pasado y muchas, muchas risas. También hubo algo que no recuerdo muy bien pero que dejó buen sabor de boca. Vamos, que al final, no he dormido ni una hora. Y de ahí, que me presentara en el becariato luchando conmigo mismo por estar atento y al asunto. Prueba superada. Estuve, con esa voz de no dormir, al loro de la actualidad y servidor, al menos, no se notó nada espeso. Vamos, que como un día normal pero sin dormir. La actualidad, esa damita chunga y cíclica, me va cayendo bien. Es dificil, dificilísimo, pillar el ritmo, escribir los pasos en un tris, escuchar con retorno y sin retorno la misma noticia o no perderse nada de lo que pasa a nuestro alrededor. Tampoco se puede contar mucho más porque la información en redacción (rima interna) no da para mucho. Lo que sí que da es la elaboración del programa. Estoy que no quepo en mi de gozo. Puede que el invitado venga al estudio y eso me hace sentir feliz, ilusionado y, a la vez, más nervioso que un alto cargo del PP. O sale bien o la jodemos con todo el equipo. Pero de los errores se aprende y de eso cada vez sé más. Y el resto pasó tranquilo, con dolor de ojos, una buena dosis de risas al sol después de comer y los preparativos de un sábado que, definitivamente, va a terminar con mi salud. Espero eso sí, acordarme de todo, todo, todo. Voy a cenar un buey y, con posterioridad y alevosía, voy a hacerle el amor a esa cama abandonada que tengo.

12 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 7.

En plan rápido que hay prisa. Haberme comprometido conmigo mismo a escribir esto es una de esas cosas que vienen muuy bien. Por eso, estoy estresaete. Por eso, por el becariato, por los guiones y por que, casualmente, el fin de semana que más tengo que hacer, más gente viene... Ummm... Son las cinco de la tarde y me voy de concierto... Es como volver a la Facultad, con un solete de invierno esperando fuera, con amigos en el embarcadero y unos cuantos litros. Y, conforme pasan las horas, más ganas tengo de fiesta. Mañana estaré muerto, moribundo y con los ojos inyectados en sangre pero merecerá la pena... El viernes y el sábado prometen mucho más. Mi cuerpo dice: "No, hijo, no". Mi cabeza dice: "Sí, majo, sí". El problema es que, mañana, cuando a las 7 de la mañana me despierten yo me querré quedar en la camica abrazadico y no podré... Ains... Y me dolerá la cabeza, y estaré espeso y seré feliz cuando me acuerde, por que estas cosas son para acordarse. Y eso... el becariato va viento en popa. Hoy creo que he trabajado como dios manda. He hecho cositas, he locutado un poquino y he estado atareado... Ummm... Suena "Don´t look back in anger", suena "Wonderwall"... suenan todos esos himnos y se me pone una sonrisica. Hace años hice como una lista mental de cositas que tenía que hacer, que ver y que escuchar... Hoy, cumplo una más.

Diario de un becario. Día 6.

Tengo visita en casa. Tengo visita, se me hace tarde y me ponen lo de la pregunta de tu vida o algo así. Últimamente me hacen ver mucha mierdica en la tv... Pero me da ideas y afila el sentido del humor ver esas jodiendas... Me caigo de sueño. No puedo con mi vida. Levantarme a las 7, acostarme a la 1 y media y dormirme a las tres va a acabar con mi life, tia. Conste que me acostumbro rápido pero el día de hoy ha sido muy tranquilo... pasmosamente aburrido. En los boletos no ha dado para mucho la Señá Actualidad. En clase, día relajado... creativamente activo pero relajado. Y ahora viene lo bueno. Tengo preparado toda la orquestilla de un programa. Ahora hay que hacerlo realidad y por eso va a ser una semana de locos. Pero me encanta... espero que salgan las cositas y que quede bien... Y en los dominios de la mañana, en los campos donde pace el becario... sin novedad. No nos dan línea de teléfono, pero el lobby becarial está insistiendo. Y entre el congreso y la baja incidencia de incidentes incidentales que incidan en la incidencia misma del boletín, pues como que no te comes un colín. Pd. Llego a casa y mi cerebro pone la música. Para el programa y tal. Pues hoy, durante todo el rato, solo ha sonado lo que sigue. Me voy a la cama.

10 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 5.

Ahora tengo miedo de perderme con los días. Y mira que es facil mirar el post anterior. ¿A que la cago? El "aquelacago" es el síndrome mañanero que le viene a uno cuando, a las diez menos diez de la mañana, el jefe te dice...¿Tú has hecho micro? Ahí, justamente ahí, aparece el "aquelacago", seguido de un "pormiscojonesquenomequivoco" y un "quéerarespiraciónabdominal". Esa es la importancia que un becario da al día en que, en vez de los compis, están esos seres extraños y meditabundos que escuchan la radio entre sombras, a la luz de unas velas y con una pipa cargada de tabaco añejo... Luego, en un tris, los nervios se pasan. Recuerdas que cuatro años sin hacer micro en directo no es tanto. Que lo clavas fijo. ("Queloclavasfijo".- Reacción inmediatamente posterior a "aquelacago". Veasé también "pormiscojonesquenomequivoco"). Y eso, que tan agusto. Que estuvimos liados toda la mañana. Tampoco en exceso, pero algo fue. Y pillas confianza y, como un bendito, te tragas las palabras del anterior post con un poquito de desidia y desconfianza. Que estar ocupado está muy bien. Y respondo, también como un bendito, que este blog se escribirá todos y cada uno de los días del periodo denominado como "El becariato". Solo se faltará, no conscientemente, en ocasiones puntuales (fiestas religiosas, familiares y/o/u el día de Nuestra Patrona) y con rectificación previa. Así mismo, se anima a los presentes a dar cumplida publicidad del blog, a ver si me hago rico y me retiro honrosamente a mi finca de la Guayana Francesa (si existiera o existiese).

9 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 4.

Resuelva la regla de tres... "Si sábado sabadete... Lunes..." Pues no. En realidad ni yo mismo se la solución de la regla de tres. Se me amontonan en la cabeza las cositas y derivo entre lo surreal de los guiones, lo práctico de los programas, la inmediatez de los boletines y el desconcierto generalizado en lo personal. Sí, amigo, sí. Resulta que va E.T.A y pone una bombica rica, rica. Avisando y tal. Resulta que, claro, con eso de por medio no hay becario que meta mano. También es cierto que ya entreveo que lo de trabajar mucho en este periodo no lo voy a tener. Va a ser más de ver por donde van los tiros... No me disgusta pero tampoco me agrada. Es como un quiero y no puedo. Editas, editas y editas. Lees teletipos, lees más teletipos y luego lees unos pocos teletipos más. Después observas, entre la estupefacción y la envidia, las prisas, los gritos y la evolución de todo. Que aprendes, cuidado. O eso creo. Pero el aburrimiento puede llevar a la desidia... y eso me hace meterme (o intentarlo) en más berenjenales de los que ya tengo. Y luego, señora, está todo lo demás. Está ese desconcierto generalizado que me lleva a no estar agusto conmigo mismo. Digamos que se me está cayendo una casita que había construido al poco de llegar aquí. Más bien me la están tirando. Y eso no me gusta. Cuando construyo casitas lo hago convencido de que se la merecen, de que no hay traición. No hay nada que me joda tanto como sentirme estafado. Pero no se puede, o no se debe, hacer nada. Y ya. Y el finde, bien. Comprobé que un viaje en metro es mucho más agradable sobrio y que hablar de todo sin hablar de nada es como confesarse sin confesión.

6 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 3.

Termina la semana y retozo en el sofá. Día bonito, señora, día bonito. Me ví mejor, atento y preparado. Entendí el dialecto que habla la actualidad. Poco, pero lo entendí. Vamos, que estuve agusto y tal. Luego, pasmensé, no había cola para comer. Luego, flipenló, la comida estaba medio decente. Más tarde, oh my god, me tomé una ensalada. Bueno, bueno, bueno. Después vino la clase y recibimos una charla magistral. Era de información internacional. Era la jefa de la internacional. Eran ella y un powerpoint. Y, tú, lector sagaz y comprometido, dirás... Pues no es para tanto. Y efectivamente no, el tema es que a los 10 minutos, ella le habla al micro y dice... "Bueno, y ahora, alguien quiere deciros unas cositas y qué le pregunteís... Fran Sevilla, ¿Que tal?" Y tú, alucinando bellotas, descubres que estás hablando en un estudio de radio inmenso y precioso con el mejor corresponsal vivo y en activo que ha dado este país. El más honesto. El más riguroso. El que mientras hablaba estaba en Costa Rica. Con dos cojones. Y pregunté hasta parecer cansino. Y nos contaba de la guerra, del dolor y la profesión. Del mal rollo (profesional) del aznarismo. De qué hacer y de qué no hacer. De la actualidad y de la vida. Un buen día. Luego salí, fumé y esperando decidí irme a pillar... ¡¡Un picnic!! al bar. ¡Que se puede! Pero al llegar vi que estaba cerrado. Cachis... Y ya me iba. Y ya que para ponerle el punto filosófico al día, apareció India junto a mi y, al montar en el tranvía cantó con esa vocecilla suya tan bonita... "Enamorao de la vida, aunque a veces duela, enamorao de la vida aunque a veces duela..." Pues eso...

Diario de un becario. Día 2.

San Blogger leyó mi post y me trajo una lectora. La lectora leyó mi guión y acabó asesinándome junto a dos micrófonos y tres regletas tristes. Si nada de lo que pone en la segunda frase se cumple, mañana escribiré el tercer día. Y fue lo que sigue: Llegué, parón, parón, parón, entradilla, parón, periódicos, archivo, nota, archivo, archivo, periódico, nota. Y cigarros varios. Y café. Y no hubo manera. Piano, piano. Estuvo bien. Me caigo de sueño. También hubo una clase con un "periodabogado" (lean en alto esta palabra... ¿son capaces?) que estaba como las maracas de machín y que, una vez más, convirtió una clase aburrida en entretenida a base de anécdotas y comentarios jocosos. Atención, teoria: Ninguna persona de 60 años debería dar clase a veinteañeros. No dan clase sino que ven a un público nuevo y agradecido a anécdotas de la profesión, a cotilleos de gente importante de cuando eran como tú, a echarse unas risas con tal de ni oir hablar del Artículo 37 del Estatuto de los trabajadores. Ronco como una marmotilla, pero ya huele a fiesta...

4 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 1.

Vuelvo al becariato. Si, amigos, sí. El asunto este del blog me está provocando una esquizofrenia nerviosa. Digo cosas como "Sí, amigos, sí", cuando, en realidad, tengo mis más serias dudas de que esto lo lea alguien. Pero lo mejor de todo, lo bueno, es que el asunto del blog me hace escribir, poner en solfa mis cositas y dejarlas colocadas. Es como tenerlas en el ordenador pero con la vanidad de por medio. Así, da igual si se lee o no, te obliga a escribir, a reflexionar y comenzar un "Diario de un Becario". Hoy, a las 9 de la mañana, servidor ha entrado de nuevo en una redacción, le ha dado el subidón y ha vuelto a sentir un estremecimiento tonto (y bueno) al escuchar el ajetreo, los teléfonos, las risas y los gritos. Y, además, es una redacción de radio... ruidosa, rápida, ágil, nerviosa... Con nebulosas de sonido que van y vienen... Me han sentado en una mesa redondica, la de los "boletos". Es el eje de media redacción. Los que están cada minuto en cada noticia. Es edición y últimas horas. Es actualización, cambio y a la vez continuidad y pausa. Me he quedado muerto al ver que me bloqueé con la primera entradilla. Que tengo que pillar el ritmo. Y me surgen dudas: ¿Y si no lo pillo? ¿Y si la rapidez de la actualidad me supera? Y así, entre nebulosas de sonido, voces ingravitables y micrófonos en la casa de Cronos me veo llegar al final de día y me dan dos regustillos. Dulce y agrio. Bonito y triste. Y por eso, por esa dualidad vital me acostaré satisfecho. Día 1. Un comienzo y un final.

2 de febrero de 2009

Hospitales e... ¿Intereconomía?

Ondeaba mi melena tersa y suave como el culillo de un bebé al viento. Ondeaba y yo fumaba como un monillo en la garita del guardia del zoo. Ondeaba, pero luego llegó el hospital. No me gustan los hospitales. Y mira que, yendo de visitante como voy yo tampoco es para tanto. Pero tienen un nosequé y un queseyo que yoquesé. Original, la frase eh? El caso es que por mucha luz que le pongan, por más privado que sea, no deja de respirarse un ambiente chugo. Un ambiente como artificial y con ese olor extraño... Y luego está la situación, el momento de ver a alguien a quien quieres jodido y con pinta de no estar pasando un buen rato. Da igual que sea pamucho o papoco. Como que se está mal... Y hasta ahí, hasta el momento enfermedad... un buen día. Pero se acaba de animar, cosa mala. En plena vorágine escritora, en pleno arranque de trabajo y optimismo creativo, va La Sexta y le mete un palo a Intereconomía... Madrita que dolor. Pal que no lo haya visto: Sale el Wyoming y la otra, la chinita guapísima y profesional. Salen hablando de intereconomía tv, y un programa que se llama Mas se perdió en Cuba y que insulta, pero bien, al Intermedio, al presentador (con insultos cultos pero duros) y a la chica (con insultos a lo "me meto contigo por ser mujer pero sin que se note"). Cogen los del intermedio y se escupen en las manos. Dice, la tipa, to´ seria, que van a publicidad y ponen el resto de insultos y un polémico video de Wyoming. Vuelven. Y salen los de Intereconomía insultando y diciendo: "Le vamos a poner una exclusiva mundial, en la que podemos ver a este antidemócrata, fascista, etc, etc, insultando a sus trabajadores, con este yo no trabajaba..." (Qué me dicen de la gracia del final...) Caso que ponen el video y sale el Wyoming insultando a una becaria pero bien, en el rodaje del Intermedio. De estúpida para arriba. El video tiene toa la pinta de ser un robado. Hasta que se acerca el dire y le dice al Wyoming que es una becaria, y él responde que se la sopla, que a ver si por que cobra 300 putos euros va a tener que hacer mal su trabajo. Yo ahí... lo medio pillé. Los de Interconomía no. Acabó el video y se pusieron a insultar en plan grande. Y salen los del intermedio y dicen: Ahora vamos a poner el video entero. Y tracatrá. Chispúm, chispúm. Que se la han colado. Lo cojonudo, es que los de intereconomía antes se habían pegado un pasote rico rico con la chica, diciendo que más que periodista era putilla. Pues la chica se ha quedado a gusto. Por que el video, que está en you tube y ahora pondré, se lo enviaron los del intermedio a intereconomía. Fueron los mismos gañanes de Intereconomía los que han colgado un video falso y, además, le han dado la categoría de "Exclusiva Mundial". Grande, muy grande. Les pinta bien. Por cosas así, que no me paso a la lucha armada, señora. Retozo de felicidad. Pd. Recomiendo echar un vistazo a esta polémica, que tiene tiempo, en You Tube. Pero que pandilla de mamaos, los de intereconomía...

1 de febrero de 2009

Un domingo... ¡¡¡Chihuahua!!!

Me pasan tantas cosas por la cabecita que debería escribir unos 20 post, para completar mi tarea, para exhorcizar mis pensamientos, mi domingo. Hablo y hablo, por teléfono y presencial. Hablo y uno me dice que debo ser el único heterosexual con sentimientos. Hablo y otro me organiza el fin de semana que viene. Hablo y ellas me dan consejitos y se convierten en la parte contraria a mis sentimientos. Hablo y hablo. Resulta, que verbalizar ayuda. No en exceso, cuidado, pero ayuda. Ayuda a comprenderse a uno mismo, a comprender a los demás y, a la vez, a reafirmarte en tus tesis. La verbalización es como darse cuenta de la cantidad de información que necesita uno tener para comprender un todo complejo, para ver con tus propios ojos que lo realmente te jode es la falta de información, el no poder estar donde quieres estar. Quieres ayudar a quien te importa pero no puedes. Es jodido, tú. Pero hay que respetar y callar. Hay que verbalizar con quien se pueda y ser el de siempre. Hay que estar ahí sin estarlo. Hace tiempo escribía por acá que no sabía donde me metía pero que pintaba mal. Ahora ya está pintado y sí, está mal pintado, pero hay que sonreir y decir que nos gusta. Por que si nos importaba antes nos importará ahora, sea como sea. Y hablo, y escribo y llega una mala noticia familiar y por eso este post. Y sigo trabajando con la cabeza puesta en otro sitio y veo el anuncio de "Un chihuaha en Beverly Hills", con 1000 chihuahas cantando "Ayyy Chihuahua". Y digo "Ayyy Chihuahua" y me parto la caja. Que siempre hay cosas por las que reir. ¡¡¡Chihuahua!!!

31 de enero de 2009

Me pongo intelectual...

Pues no te jode. Pues no te jode que estoy viendo Moonlight, tranquilamente, que ni me va ni me viene y hay anuncios. Y pongo Telemadrid. Que no aprendo. Sale un economísta que dice, y se queda tan pancho, que esta crisis debe servirnos para seguir avanzando en las tesis neoliberales. Que las tesis neoliberales están dabutí. Shit little parrot. Vuelve Moonlight. Parte romántica de Moonlight. Caso, a lo que venía. Que de qué cojones va la gente? Como se puede decir eso? Como decir que "los gobiernos se creen más listos que la gente que maneja habitualmente los mercados, los que saben lo que comprar y vender". Me caguén... Que hay que volver a las tesis de Friedman y olvidarnos de Keynes. Claro que sí, chavalote! Cogemos la teoría neoliberal que ha provocado la mayor desigualdad económico social en el puta historia de la humanidad, la que ha causado esta jodida crisis por la especulación, la privatización de todos los sectores públicos y el cristo que lo fundó, cogemos esas putas teorías y las ponemos en la plaza. Que el mercado se regule, venga. Que cada uno ponga el precio del pan que le salga de las pelotillas. Y luego, después de que haya pasado el efecto de LSD, te pegas un tiro. Y va la tipa, la del telediario y le dice: "Muchas gracias, Miguel Angel (o algo así). Podríamos estar hablando de esto horas..." Efectivament Miguel, podríamos estar hablando horas, pero como es evidente que sufres un severo retraso mental y que no estás diciendo más que gilipolleces, por eso, Miguel Angel, es mejor que te vayas a tomar por culo. Me entienden? Que no aprendo, ese es el resumen, señora, que no aprendo.

29 de enero de 2009

Conclusión cósmica...

Intento escribir guiones y escucho a Macaco. Intento escribir guiones y lo único que hago es reflexión personal. Cojones tiene. Tras severas deliveraciones con uno mismo he llegado a la sabia conclusión de que padezco del extraño "Síndrome de la escalera". Tal síndrome lo conocí a través de un tal Julio Cortazar. Julio, así lo llamábamos los íntimos, decía que el síndrome de la escalera era esa sensación extraña que llega cuando en una fiesta (veasé en público, veasé en la vida en general) te putean y tú te quedas con la intención de decir algo puntilloso, agudo y sagáz que desmonte el puteo y revierta el flujo de mal cósmico. El síndrome llega cuando, en la escalera, cuando te vas a tu casa con las orejas gachas, descubres la frase perfecta, el comportamiento ideal para a ver dado por el culete a tu contrincante. Descubres que era sencillisimo, que no vistes las señales, que estabas encejado y todo era mucho más sencillo. Solo había que escuchar. Hay que joderse. Pues servidor, tiene ese síndrome. Ahora estoy en la escalera. Y acabo de comprenderlo todo de golpe. Revelación, señora, a esto se le llama revelación. Pero todo tiene arreglo en esta vida. Tras muchas (y más severas) deliveraciones conmigo mismo he decidido la solución al "Síndrome de la escalera" : Solo hay que salir del edificio y no volver.

Facilisimo...

A servidor, que es un internauta vago, le gusta que le den las cosas masticaditas. De ahí mi afición a yonkis. Y de ahí este video, en el que los chicos de la tv3 catalana se montan un video grandísimo sobre los concursos de por la noche, los de "llama y gana". A co jo nan te. Dicen que son nombres facilicos... facilicos de cojones. Los nombres fáciles creo que son dos, y seguro que esas llamadas las hicieron los de producción. Por dios, veanlo. Veanlo hasta el final...

Risas en tiempos raros...

Necesitaba echarme unas risas... Y Nacho me dijo, pon en You Tube "Callejeros vecinas valencia" Lo puse. Y me reí un rato viendo miserias ajenas de gente que no me importa.

26 de enero de 2009

El Bloody Sunday de Bush

Remirando el Rockandblog me encuentro con dos pasados muy distintos. El primero el de Manolo Kabezabolo, me trae litros de cerveza y gritos de adolescentisisisisimo con el aborto de la gallina y el grito anarca. El segundo, a Mr. Bush cantando Bloody Sunday de U2 en un montaje buenísimo y que tiene hasta putito ritmo. Que cosas hacen los ordenadores, hijo. Pd. Un apunte más del finde: Llegar a casa y poner la tele. Programa de religión judía en la 2. Y luego uno de musulmanes. Como una especie de justicia cósmica televisiva, la 2 juntaba en la misma franja horaria a los dos polos opuestos de la política internacional. Los buenos, of course, tenían un programa currado y con ¡César Vidal! de invitado. Los malos, of course again, tenían un programa hecho con la cámara del sobrino del pakistaní de al lado. En vetacam. Como la vida misma... Manolo y su problema con la guitarra.

25 de enero de 2009

Dos días y unas frases...

Perlas de fin de semana: Amanecía el domingo y fuera llovía a cántaros cuando ella dijo: "No es lo mismo ser un médico sin vocación que te ve y te dice, alá, a tú casa, que tienes un catarro... que un médico con vocación que te ve, te mira, te vuelve a ver, te revé y te dice: Tienes un cancer". Y hablábamos de periodismo. Anochecía el sábado y fuera llovía a cántaros cuando el dijo: "No, no te puedes mear encima por que lo pone en las reglas". Y hablábamos de cerveza. Atardecía el sábado y fuera el viento tiraba cañas cuando el preguntó: "Qúe significa los puntos de la camiseta", y el respondió: "Tu puta madre en braille". Y no se de qué hablabámos. Luego llego el autobús, la resaca, el sueño, los mensajitos, la cena privada que no lo fue tanto y una cachimba de turista con tabaco de menta y un poco de whisky. Luego, una conversación encamada sobre el odio a los vecinos y la manera de arreglar una llamada a la policía de tu vecino: "Te pones los tacones y la música a tó trapo a eso de... a eso de las horas que ellos duerman". Y punto. Y punto pelota. Se me fue un puente que no esperaba en unas noches entretenidas. Se me quedó, que lo tengo de hace tiempo, un regusto amargo y un agujero en la tripa en plan Pereza. No se lo que estoy haciendo pero nada de esto pinta bien. Habrá que sonreir. Siempre hay que sonreir.

23 de enero de 2009

Promesas obamianas...

Tengo un libro de locución que me mira con reproche cuando me siento en el sofá. Tengo al Lichis cantando a todo volumen. Y he tenido la magia entre las manos. Es cuestión de un verbo. Reflexiono con la radio puesta y los sonidos se me cuelan entre las palabras. Está Joaquín Reyes y el 24 horas de RNE. Está la batallita del letón que aprende castellano a golpes de tintorro y sonrío por primera vez. Yo conocía esa anécdota. Yo sabía lo que iba a contar porque nos lo había contado antes. Y eso me gusta. Estar allí de prestado, en RNE, es como estar en medio de donde está todo. Como un gigante artrósico y dormido que va rejuveneciendo poco a poco. Como ver que todo el mundo dice lo mismo, que se están haciendo cosas buenas. Y eso motiva. Eso te hace querer estar y no por el trabajo. No se si me explico... es cuestión de un verbo. Y luego, como decía Woody Allen, está todo lo demás. Está el libro de locución, el Lichis y Calamaro, la obsesión por el "algo más", el trabajo infructuoso, el deseo de crecer sin crecer, la pena negra y el claroscuro triste. Está la magia, la luna lunera y el torito a la orilla del rio. Son tantos "estás" que al final no acabas de estar nunca. Y eso es lo bonito. Luego, me prometo y me juro que en esta va la vencida, que el futuro me mira en la nuca y quiere que pida unas copas. Así, con promesas de cambio obamianas me enfrento a cuatro días de asueto. Y vuelvo a Andrelo, al que siempre regreso para mirarme en el espejo de sus canciones. Vuelvo a su Honestidad Brutal. Vuelvo a los socios, a Paloma y a perder estabilididad. Y vuelvo, en el último momento de este post a RNE. Pongo una entrevista de Tony Garrido en Asuntos Propios al Lichis. No me enteré y me jode. Pero está muy bien. Pero que temazos tiene el tipo. Pero que ganas de poneros esto...

21 de enero de 2009

Obama...

He escrito un texto sobre Obama y no me sale nada bueno. No se profundizar y meterme a fondo en lo que yo mismo pienso del asunto. Porque Obama llega y el mundo escucha. El tema es lo que nos cuente. El nigga tiene una preparada de cuidado. Y sin salir de casa. Pero la cosa promete y eso me intriga. Es dificil que el tipo este que anda como en medio de un partido de baloncesto, cumpla todo lo que se espera. General ilusión es como generar amor. Es facil que se rompa pero también es facil mantenerlo. Si se quiere o si se puede. Si te dejan o te dejas. Pero, aún así, la fuerza de las imagenes de la toma de posesión de Obama son para hecharse a temblar. Es como si los bárbaros pudieran haber visto en directo a todo el foro romano gritando como locos antes de invadir la Galia. Y eso es lo admirable, lo que me pasma el cuerpo. Lo que hace que piense que la ilusión es una fuerza mayor que la macro economía. Lo que me hace pensar que EE.UU volverá por sus fueros. Se admiten sugerencias... Pd. De postre... lo que se deberia pedir y ya no se pide, lo que deberíamos exigir por ley, lo que no nos van a dar y realmente importa...

20 de enero de 2009

Granjero busca esposa

No quepo en mi de bochorno. Durante una escasa hora me he dedicado a ver un programa de Cuatro, de granjeros que buscan esposa. De pobritos y pobritas. De pobritos y algún putón. El programa se las trae. Quitando que el granjero va por el programa en plan señorito andaluz, eligiendo a las jamelgas al peso, calculando el tanto por ciento de pecho que tocará, hay que fijarse en los tipos y las tipas. Gente jodida. Gente o con mucho tiempo libre, o con una necesidad acuciante de cariño humano y/o/u/quizá, con necesidad de pasta por la vía rápida. Cosa mala. Ellos tienen menos culpa, creo yo. El programa está hecho para su deleite y placer. Si te ofrecen, triste y solo como estás o crees estar, elegir a dos chicas entre cinco muchachas para llevártelas a la granja, las posibilidades que tu mente baraja se reducen a un mismo y lividinoso tema. Jodido, pero es así. Aún con todo, a algunos se les ve ilusionados, contentos de empezar algo bonito, algo que dure... Las jamelgas son más de los mismo. Algunas que lo hacen por pasta (hay dos que ya han dejado claro que si la una va de guarrilla, la otra...) y otras por que sinceramente creen que esto del amor es como un concurso de la tele. "Te ha tocado a Juanito, de Hermosilla del Arroyo, y te vas a ir a vivir a su granja rodeada de chotos y alpacas". "Of course". Porloscojones. No se lo creen ni ellos. Aún así, me choca la sinceridad que parecen tener al afirmarlo. Como si fuera tan jodidamente fácil. Como si la lotería fuera un valor seguro. Como si... Pd. Una compi, Virginia, estrena peli. La estrena su equipo, y ella ha sido partícipe del producto final que se puede ver. Animación y una opción interesante: ¿Qué pasaría si fueramos nosotros los que llegáramos a otro planeta en una apacible tarde de domingo? Eso es Planet 51.

17 de enero de 2009

Sonrisa...

Dice Iván Ferreiro: Somos los únicos miembros de una sociedad secreta. Dice Andrés Calamaro: Quiero vivir dos veces para poder olvidarte. Dice Lichis: Eres tan bonita que no te lo van a perdonar. Dice servidor que la semana se termina. Que amanecí el lunes enfermo y llegó al sábado con una sonrisa en el corazoncito y con ganicas de fiesta. Ya cumplí con parte de mis ganas a base de vino con azucar y mucha buena compañía. Luego llegó el bar, la charlita sorprendente, los besos furtivos y la melopera del personal. Hubo de todo y variado, como en toda buena fiesta que se precie. Hubo canciones tan tiernas y sinceras que parecen ya famosas sin haber salido de un salón. Hubo resaca mañanera al día siguiente y un concierto con besos preciosos, con manos escondidas que se apretaban con las palabras... Y ahora, toca el sábado. On your marks...

13 de enero de 2009

Margót de Pereza...

Un video de Pereza, que tiene un discazo. Antes del video la canción me encantaba, pero el fiestón significaba otra cosa para mí y la tal Margot me recordaba a cierta personita de hace años... Eso sí, esta fiesta tampoco está tan mal... Podría el You Tube censurarlo, pero como no se ve ni un trocico de parte pudenda.

11 de enero de 2009

El debate pseudopolítico

No quería... te juro que no quería. Estoy malo, jodido. Gastroenteritis dice la médica. Mala suerte, digo yo. Y no quería. No quería ponerme a escribir porque me quiero ir a la cama. Pero pongo el cinco, again (no aprendo de los errores, tú). El panorama es el siguiente: Debate con, chan, chan, chan... ¡Enric Sopena!, ¡María Antonia Iglesias!, ¡Miguel Ángel Rodriguez! y... una señora que no conozco pero que completa el grupo derecha/izquierda. Empiezan a hablar de las declaraciones de Aznar (Obama=exótico). De ahí pasan a la manipulación de los unos y los otros y de ahí... al Chile de los 60 y a la Cuba de hoy en día. Cada uno por su lado. Cada uno agitando el palo estúpido de la ignorancia desde su propio lado. Dan pena. Dan asco. El debate político en este chiringo de país que tenemos es lo más parecido al populismo más absoluto que se ve por ahí. Lamentable. No hay profundidad. No hay crítica. No hay sabiduría. Solo hay dos partidos, dos verdades únicas y todopoderosas, dos maneras de ver la vida y una, por supuesto, es la buena y la otra, la jodida, la xunga, xunga... Que ese populismo lo hagan los políticos... bueno, es triste... peeeroo... Pero que sean los periodistas los que en vez de aportar rigor y datos aporten saña y bilis... Lamentable, repito. Y mira que ser de un lado o de otro es lógico. Y mira que ver las cosas con distancia no es tan dificil. Y mira que dan penita, los cabrones...

9 de enero de 2009

La realidad, la ficción y un novio para su hija

Se me va la vida, se me va. Se me va en noches largas e intentonas de amaneces tempranos. Se me va en divagaciones varias e intereses diversos. No focalizo, tio, no focalizo. Caso. A lo que veníamos. A la foto. Al Mundo (que de aquí a ná cambia, ganicas de verlo tengo) y el titular de la web. Periodismo en estado puro, señores. Purita clase magistral, señora. El titular esta bien, eso sí. A lo que voy es a la coincidencia. Justico en esos momentos, otro narcotraficante colombiano moría en España. A tiros. De una balacera, hermano. Pero este palmaba en Telecinco. Me retrotraigo en el tiempo. Ya en el pasado, me veo cenar y pongo el cinco. El duque y la tal cata embobados. Digo, coño, que hoy muere el duque con dos finales alternativos vetetúasabercual. Vamos a ver que pasa, me sigo diciendo. Viene gente y se enciende una lucecita roja en su habitación puticlus total. Es pa´ las alarmas dice el hombre del ganglio y el nódulo. Vamos, que pinta chungo. Aparece el narco con sus ocho tios. Escena de acción lamentable. Otra escena de acción lamentable en decorado barato. Narco muerto y el Duque en plan... "Cata, házmelo aquí mismo". Huyen, y lo quito. Uf. Uf. Uf. Vuelvo a ponerlo. Aparece la poli. El hotel ha quedado mú limpio. Limpísimo. Algo así como si el Mosad en bloque se hubiera enfrentado a un palestino armado con un cepillo de dientes. Másmenos. Sale el poli prota ese con su compi. "Oh, el duque se ha escapado.", dice él. "Albricias", contesta ella, "en nuestras propias narices. Estarán ya... por Gibraltar" (¿?) Cara de resignación de él. "¿Sabes?", continúa la tipa, "que me alegro. Que me alegro de que a la gente que lucha por lo suyo le salgan las cosas bien". Ole. Ole. Ole tus cojones. Oles varios y ovación cerrada para Sin Tetas der ar no paradis. Bravisimo. Breve biografía del duque (así por encima): putero, asesino, narco, cocainómano ocasional, bebedor habitual, fumador compulsivo, posible problema en la garganta, tremenda inclinación a problemas de drogas internacionales con apenas 35 años y por último, pero no menos importante, que mu social, el chaval, no es. Una joya, señora. ¿Se lo pongo pá su hija?

Noche de Reyes...

Vayamos por partes. Me cuesta escribir el blog. Se me ocurren cosicas, pienso en cosicas, pero luego no escribo las cosicas. Y así nos va. For example:
Noche de Reyes. Salgo de casa con el tiempo justo. Son las 8 y media y he quedado hace 15 minutos. Ergo... llego tarde. Bien. Queda media hora para el siguiente bus. Maldigo mi suerte, por que tranquilo nací. Me dirijo a otra parada. 8 minutos. Espero mientras fumo y fumo mientras espero. Bus. Pillo sitio. Pienso en la nada, en las conversaciones que tiene la gente de al lado. Intento captar la novela histórica de templarios, amor, inquisidores diabólicos y caballeros idílicos. Nada. Se acerca un joven. Me mira a los ojos, ergo... Me va a dar palique.
La historia es la siguiente. El chaval habla raro y parece disminuido (físico). Tras un educado saludo, mención a la familia incluida; tras la consabida felicitación del año, concluye que a los Reyes hay que pedirles salud. Convengo y añado una frase al uso. Entonces, me cuenta que no hay que montar en moto. Mal. Que el montaba en moto. Mucho peor. Que él tuvo un accidente. La jodimos. El chaval se la clavó gorda, y estaba en el ejercito. 15 meses en coma y olé. Que tan agusto. Pero no. La historia continúa. Que cuando despertó en la tele hablaban del violador del ascensor. Mal. En el tiempo de las violaciones él había estado en coma. Peor. Una de las violadas era su novia. La jodimos, again. Joder, joder, joder... ¿Y qué dices? ¿Qué cara pones? ¿Qué cuerpo te queda?. Luego la charla, no me digas como, se desvió hacia tias (en un tono muy brutote pero alegre), el Real Madrid (que el mismísimo dios lo tenga en su gloria) y la tranquilidad que da tener un gobierno de derechas, a lo que yo asentía hipnotizado aún por la historia anterior. Me bajé del autobús y me encendí un señor cigarro. Cara susto. Aspiraciones y exhalaciones varias. Entonces, una inmensamente viva rafaguita de aire se me cuela por el abrigo. Un escalofrio. Un "vamonos de copas, pero ya". Un "fiesta, que podemos". Un "grandeeeee". Pues sí, pues sí. Una noche de Reyes de las buenas. Adjunto pequeño resumen de la misma: Charla, copas, charla, risas, copas, risas, copas, roscón, roscón, roscón, copas, roscón, charla, copas, copas, brindis, abrazo, brindis, foto, copas, copas, abrazo, abrazo, copas, abrazo, copas. Cambio garito, copas, copas, cantos varios, copas, risas, charla, risas, charla, copas, andar . Y taxi, pero ese, ese es otro post.

4 de enero de 2009

Taxistas y Tabulas Rasas...

Comienzo el 2009 exiliado en la habitación. La wii toma el salón con dos niños jugando como locos a los bolos, al tenis y a todo lo que salga en la pantallita de marras. Toca, como casi todos los años por estas fechas, pasar revisión de conciencia y reconocer que se me fue un poquino de las manos. Me pierdo al salir, tú. Es que me pierdo. He salido y he acabado de todas las maneras posibles. Con y sin resaca. Con y sin acompañamiento. Con y sin un duro. Ayer, mientras volvía a casa fagocitando sueño el taxista daba cabezazos al ritmo de Rammstein a 80 por hora. Yo, acongojado, me ataba el cinturon para sorpresa de mi compi de viaje. Risa nerviosa y deseo por bajar. El taxista, mudo y gótico, subía el volumen mientras yo pensaba que vomitarle la tapicería podría ser un buen castigo. No me cuesta, sabe usted. Me sale solo, sin forzar. Después, una vez pagado y a salvo en una acera, daba brinquitos de alegría etílica y soñaba con una cama grande en la que revolcarme. Entre medias, se colaron, como siempre, pensamientos de otros y otras y me rompieron un poquino el sueño. Luego, cuando llegué a una conclusión y a un pacto conmigo mismo, dormí pensando en lo bueno del 2009. En lo que habrá que cambiar del 8 para que sea un 9. En los taxistas locos, las camareras amables, en las caprichosas y en los pensamientos prohibidos. Tabula Rasa. De hoy en adelante, cambios, muchos cambios.