25 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 14.

¿Han visto lo bueno que hace en la calle? ¿Se han fijado en la noche tranquila y semiveraniega? ¿Se ha fijado, Sr. Menda Lerenda, en que no tiene un duro? Es más, ¿Ha visto el precio de una caña? Efectivamente. Llega el buen tiempo y servidor ha decidido que va a vivir por encima de sus posibilidades. Que no nos falte de ná. Llegarán las vacas flacas, las oscuras golondrinas y la ausencia de nómina pero hay que disfrutarlo. Hasta que me embarguen. En el becariato, por el contrario, no puedo vivir por encima de mis posibilidades. En cuanto relajas, va el ordenador, te la lía y la jodimos, primo. Y la Señá Actualidad, después de la emoción de ayer no ha traido nada reseñable. Llegó Caamaño y se fue un cohete del que no he vuelto a saber después de que se le jodiera la "cofia". Mañana, me voy de gira. Me mandan de "canutero". Como Cesar, voy, canuteo y vuelvo. Ni edito ni ná. Aburrido, sí, claro que sí, pero por lo menos salgo. Me sean felices.

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