12 de febrero de 2009

Diario de un becario. Día 7.

En plan rápido que hay prisa. Haberme comprometido conmigo mismo a escribir esto es una de esas cosas que vienen muuy bien. Por eso, estoy estresaete. Por eso, por el becariato, por los guiones y por que, casualmente, el fin de semana que más tengo que hacer, más gente viene... Ummm... Son las cinco de la tarde y me voy de concierto... Es como volver a la Facultad, con un solete de invierno esperando fuera, con amigos en el embarcadero y unos cuantos litros. Y, conforme pasan las horas, más ganas tengo de fiesta. Mañana estaré muerto, moribundo y con los ojos inyectados en sangre pero merecerá la pena... El viernes y el sábado prometen mucho más. Mi cuerpo dice: "No, hijo, no". Mi cabeza dice: "Sí, majo, sí". El problema es que, mañana, cuando a las 7 de la mañana me despierten yo me querré quedar en la camica abrazadico y no podré... Ains... Y me dolerá la cabeza, y estaré espeso y seré feliz cuando me acuerde, por que estas cosas son para acordarse. Y eso... el becariato va viento en popa. Hoy creo que he trabajado como dios manda. He hecho cositas, he locutado un poquino y he estado atareado... Ummm... Suena "Don´t look back in anger", suena "Wonderwall"... suenan todos esos himnos y se me pone una sonrisica. Hace años hice como una lista mental de cositas que tenía que hacer, que ver y que escuchar... Hoy, cumplo una más.

No hay comentarios: