1 de febrero de 2009

Un domingo... ¡¡¡Chihuahua!!!

Me pasan tantas cosas por la cabecita que debería escribir unos 20 post, para completar mi tarea, para exhorcizar mis pensamientos, mi domingo. Hablo y hablo, por teléfono y presencial. Hablo y uno me dice que debo ser el único heterosexual con sentimientos. Hablo y otro me organiza el fin de semana que viene. Hablo y ellas me dan consejitos y se convierten en la parte contraria a mis sentimientos. Hablo y hablo. Resulta, que verbalizar ayuda. No en exceso, cuidado, pero ayuda. Ayuda a comprenderse a uno mismo, a comprender a los demás y, a la vez, a reafirmarte en tus tesis. La verbalización es como darse cuenta de la cantidad de información que necesita uno tener para comprender un todo complejo, para ver con tus propios ojos que lo realmente te jode es la falta de información, el no poder estar donde quieres estar. Quieres ayudar a quien te importa pero no puedes. Es jodido, tú. Pero hay que respetar y callar. Hay que verbalizar con quien se pueda y ser el de siempre. Hay que estar ahí sin estarlo. Hace tiempo escribía por acá que no sabía donde me metía pero que pintaba mal. Ahora ya está pintado y sí, está mal pintado, pero hay que sonreir y decir que nos gusta. Por que si nos importaba antes nos importará ahora, sea como sea. Y hablo, y escribo y llega una mala noticia familiar y por eso este post. Y sigo trabajando con la cabeza puesta en otro sitio y veo el anuncio de "Un chihuaha en Beverly Hills", con 1000 chihuahas cantando "Ayyy Chihuahua". Y digo "Ayyy Chihuahua" y me parto la caja. Que siempre hay cosas por las que reir. ¡¡¡Chihuahua!!!

No hay comentarios: