Por alguna extraña razón que nadie entiende (aunque muchos me darían una explicación) en este santo país lo de que "el que se mueve no sale en la foto" es santo y seña de todo hijo de vecino.
Mucho hablamos (se habla) de la libertad de expresión, del criterio propio, de la zarandaja que le de la gana señora, pero en cuando alguien dice so en vez de arre nos sale un regustillo amargo en vez de un "ole, alguien inteligente".
Y lo digo por la noticia de que la mujer de McCain apoya el matrimonio gay. Y lo digo por la noticia en sí: no debería ser noticia que una persona pudiera tener un criterio distinto al de su pareja. No debería ser noticia que alguien pensara distinto al otro y lo hiciera público. Pero lo es.
Y lo es porque es la mujer de un político. Y lo es por que la presuponemos conforme a lo que dice su marido. Y no hablo de hombres, mujeres y machismo. Hablo de criterios. Del concepto, poco estudiado, del rebañismo.
Imaginen que el hijo de ZP vota a Mariano. Menudo drama. Qué papelón. La que hemos liado, diría Moratinos. Ponme otra caña, diría De la Vega.
Pues eso.
