18 de noviembre de 2009

El gráfico que todo lo ve...

Llevo un tiempo pensando en cosas de por aquí y cosas de por allá. Se me van los días en pensar en esas cosas de aquí y de allá. Y mientras se me van, leo. Y, claro, leo de lo que pienso. Para formarme una idea, para perder el tiempo. Llamemoslo "x".
Y, hoy he leido esto de Sergio Rodriguez en el "El Catalejo". El hombre se escupe en las manos y con un gráfico muy interesante se marca un texto sobre Ramoncín pero sin hablar de él. Por que Ramoncín está en la sombra de ese gráfico. Es el motivo de ese gráfico. Y eso no lo saben ni Ramoncín ni Jonathan Richards que es el autor del gráfico y además anglosajón. Por que para saber eso hay que pensar en todos los Ramoncines del mundo. En todas las Marias Jimenez con sus apisonadoras disqueras. En todos los Bautistas, mayordomos y cantantes, con sus cuellos almidonados.
Por que el texto de Sergio Rodriguez quiere decir que aquí, el que quiere ganar pasta, la gana. Que si te quieres dar 50 conciertos en un verano, te los das. Pero que es mejor vivir en casa, vendiendo discos y componiendo durante un año once canciones. Y se me está yendo. Se me ha ido. Por que me caliento. Y me pongo tenso, señora, me pongo tenso. 


17 de noviembre de 2009

Dueño y señor...

Pensaba uno en escribir pero se dio cuenta de que ya estaba escrito.

En realidad fue Google, “él”, quien destrozó mis ilusiones de perpetrar un texto que ya tenía en la cabeza. Por que “Google”, él, destroza muchas ilusiones al cabo del día. Revienta pasiones. Destroza el ánimo. Es como el amor, en blanco y simple.

Y habrá quien diga: “¿Y sus ventajas?”, como esa señora del fondo. Y sí, señora, sí, las tiene. Muchas. Y más de una y más de dos. Pero a mi me ha jodido un texto. Porque yo, hace unos años, ponle 10, si hubiera querido escribir un texto sobre “Michael Blomqvist” y la crisis, además de ser un visionario, hubiera hecho algo curioso. Mejor o peor, pero mio. Ahora, cuando mi (relativa) creatividad se desborda y me da por buscar alguna cosilla en “Google” veo que ya lo ha escrito alguien. Carlos Salas, para ser exactos. Porque para ser justos habría que decir que él lo escribió en enero del 2009, y a mi se me ha ocurrido hoy. Eso, como es lógico, dice mucho de Carlos Salas. Del resto, es mejor no hablar, más que otra cosa porque ya lo habrá hablado alguien. Ya sea en el “Google” como en la tierra.