La vida tiene razones que ni la vida entiende.
El asunto consiste en querer algo para no querer nada. El asunto consiste en creer que piensas en algo y que, de repente, tu propia cabeza te lleve a otro punto sin darte cuenta de ello.
Llamelo delirio, llamelo pensamiento paralelo.
Y eso, que escuchaba yo a Calamaro y a su Malena, que canta el tango y luego puse la tv. La caja tonta me llegó a Supervivientes y eso me llevó a un artículo de Pérez Reverte. Y ahí llegó la idea.
Antes, unos dos minutos antes, tenía yo unos pensamientos de esos bonitos y tristes. Por que lo bonito y lo triste suelen ir de la mano, aunque no lo acabemos de aceptar. Aunque no lo queramos reconocer.
Eso es la vida... que lo bonito y lo triste se conjugue. Que las conversaciones te alegren y te entristezcan. Por que, y ahora sí, me refiero a lo que nunca me referí. Por que, quizá, uno tenga que hacer una revisión pública y privada de todo lo que pensaba.
Y se habló y, a ratos, todo volvió a ser como antes. Como eso que nunca hubo. Eso es lo que logra que algo sea bonito y triste. Es bonito por lo que pudo ser. Es triste por que nunca será. Que no sé lo que hubiera sido pero me jode no poderlo intentar. Y mucho.
Uno está en un punto de su vida en el quiere algo que no puede tener. Y no es cuestión de posesión. Es cuestión de que esas cosas no se eligen, que salen y surgen. Que cuando, en estos asuntos, lo ves tan claro, te jode en exceso la situación.
Pero hay que, de nuevo, joderse. Es un joderse fino y, de nuevo, bonito por que los dramas solo existen en los textos. Y vuelvo a la vida, en general y en particular, por que esa es la gracia de todo este asunto. Si no, todo sería aburrido. Es la sal tonta y la gorda.
Que podría haber improvisado, que podría haber sido un cabrón pero entonces no sería yo. Y eso tampoco hay que perderlo. El yo, ese ser que es uno, es lo que provoca que todo esto pase.
Perogrulladas.
Y me sonrío cuando me viene a la cabeza un espacio tiempo similar, parecido... igual. Sería hace tres o cuatro años, en unas 7 de la mañana amanecidas y cantadas. Yo escribía, borracho y dolido, en este mismo portatil un post que no vería nunca la luz.
Tiempo después vi lágrimas asomando cuando alguien lo leyó.
La situación era igual. El texto no.
Hace 9 años

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