No quepo en mi de bochorno.
Durante una escasa hora me he dedicado a ver un programa de Cuatro, de granjeros que buscan esposa. De pobritos y pobritas. De pobritos y algún putón.
El programa se las trae. Quitando que el granjero va por el programa en plan señorito andaluz, eligiendo a las jamelgas al peso, calculando el tanto por ciento de pecho que tocará, hay que fijarse en los tipos y las tipas. Gente jodida.
Gente o con mucho tiempo libre, o con una necesidad acuciante de cariño humano y/o/u/quizá, con necesidad de pasta por la vía rápida. Cosa mala. Ellos tienen menos culpa, creo yo. El programa está hecho para su deleite y placer. Si te ofrecen, triste y solo como estás o crees estar, elegir a dos chicas entre cinco muchachas para llevártelas a la granja, las posibilidades que tu mente baraja se reducen a un mismo y lividinoso tema. Jodido, pero es así. Aún con todo, a algunos se les ve ilusionados, contentos de empezar algo bonito, algo que dure...
Las jamelgas son más de los mismo. Algunas que lo hacen por pasta (hay dos que ya han dejado claro que si la una va de guarrilla, la otra...) y otras por que sinceramente creen que esto del amor es como un concurso de la tele. "Te ha tocado a Juanito, de Hermosilla del Arroyo, y te vas a ir a vivir a su granja rodeada de chotos y alpacas". "Of course". Porloscojones.
No se lo creen ni ellos. Aún así, me choca la sinceridad que parecen tener al afirmarlo. Como si fuera tan jodidamente fácil. Como si la lotería fuera un valor seguro. Como si...
Pd. Una compi, Virginia, estrena peli. La estrena su equipo, y ella ha sido partícipe del producto final que se puede ver. Animación y una opción interesante: ¿Qué pasaría si fueramos nosotros los que llegáramos a otro planeta en una apacible tarde de domingo? Eso es Planet 51.
Hace 9 años

No hay comentarios:
Publicar un comentario