Intento escribir guiones y escucho a Macaco. Intento escribir guiones y lo único que hago es reflexión personal. Cojones tiene.
Tras severas deliveraciones con uno mismo he llegado a la sabia conclusión de que padezco del extraño "Síndrome de la escalera". Tal síndrome lo conocí a través de un tal Julio Cortazar. Julio, así lo llamábamos los íntimos, decía que el síndrome de la escalera era esa sensación extraña que llega cuando en una fiesta (veasé en público, veasé en la vida en general) te putean y tú te quedas con la intención de decir algo puntilloso, agudo y sagáz que desmonte el puteo y revierta el flujo de mal cósmico. El síndrome llega cuando, en la escalera, cuando te vas a tu casa con las orejas gachas, descubres la frase perfecta, el comportamiento ideal para a ver dado por el culete a tu contrincante. Descubres que era sencillisimo, que no vistes las señales, que estabas encejado y todo era mucho más sencillo. Solo había que escuchar. Hay que joderse.
Pues servidor, tiene ese síndrome.
Ahora estoy en la escalera.
Y acabo de comprenderlo todo de golpe.
Revelación, señora, a esto se le llama revelación.
Pero todo tiene arreglo en esta vida. Tras muchas (y más severas) deliveraciones conmigo mismo he decidido la solución al "Síndrome de la escalera" : Solo hay que salir del edificio y no volver.
Hace 9 años

1 comentario:
que bueno...te das cuenta de que si pinchas en "síndrome de una escalera" te lleva a radiáticos?
aún me queda mucho por aprender del mundo del blog!!!
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