19 de noviembre de 2008

Crisis...

Así, en plan rápido. Reportaje Telemadrid. De la crisis. Problemas y tristezas duras de ver. Trágico y tal. Sin entrar en cuestiones de manipulación informativa. Sin entrar en cuestiones de inmigración. Salen unos inmigrantes que muy dignamente compraron su casa. Ahora, el banco les reclama una hipoteca imposible y claro, con la crisis la jodienda es múltiple. En esas que resulta... En esas que resulta que son varios, familia extensa y tal. Y también resulta que se han hipotecado de arriba a abajo y que se han avalado entre ellos. En prosa, si uno no paga y el resto tampoco... Básicamente un avalista que no paga sus propias deudas no es un buen avalista. Evidentemente la situación da pena. El mensaje es claro, la crisis (vease el gobierno) nos jode a todos. En plan bien. Con una señora estaca en lo más hondo del recto. Pero claro, resulta que no. Resulta que pá que cojones se meten. Se hipotecan, como todo españolito, pero cómo se avalan entre ellos a sabiendas de lo que hay. Cómo la lían tan parda. No me da para más. Luego sigo y tal.

18 de noviembre de 2008

Siempre sistemas...

Me tropiezo con mucho sicótico. Trabaos. Trabás. Gente del mundo en general y de mi calle en particular. Entendiendo como calle toda una ciudad y como mundo toda esa ciudad. Básico pero concreto. En realidad, después de estar cuarenta y cinco minutos intentando acceder a esta cuenta de blog por mi pequeño problema memotécnico, empiezo a pensar que yo mismo soy un trabao. Lógica pura.
Pensándolo friamente es más probable que todo el mundo esté como una rosa rosae y que yo esté más bien jodido. Mientras lo discuto, pienso en lo de nunca para acabar en lo de siempre. ¿Qué es? ¿Qué? Lo de nunca. Y como siempre a estas horas, la mente me patina y mi expresión se limita a la estupidez. Eso me trae a lo de antes, a lo de siempre. Soy yo el loco o son el resto. Fumo porros o lo hace el resto. Pierdo tiempos mejores o gano tiempos peores. Es dificil que yo mismo llegue a comprenderme. O puede que ya sepa demasiado. O puede, simplemente, que no entienda el tufillo este de vida, las contradicciones de las horas, las risas de los días, los entresueños de las tardes. Perdido, completly, entre el amor a quien no puede ser y las mejores intenciones. Jodido, totally, buscando un futuro en medio de una crisis económica y una profesión que huele a muerto. Feliz, quizausly, tanteando en ese futuro de miedo una oportunidad y un abismo tan grande como la hipoteca que, algún día, pesará sobre mi cabeza. Mientras tanto... Que se joda el sistema. Mi sistema.